Inmersa la mirada en el ocaso
resurgen imágenes de alboradas
que derramaban goces,
sin espacios contrariados,
ni gotas dispersas en los pechos.
La frescura vibrante
disipaba los velos oscuros del destino.
Jugaba con el placer,
entre sábanas y roces.
Ingenua desafiaba el desgaste
de los vuelos sudorosos.
El cuerpo ignoraba el castigo
de la carne
Nunca pensó que la piel ajada
se escondería en el crepúsculo.
Heidi Rótulo
Sgo del Estero, 31 /07/2013.
resurgen imágenes de alboradas
que derramaban goces,
sin espacios contrariados,
ni gotas dispersas en los pechos.
La frescura vibrante
disipaba los velos oscuros del destino.
Jugaba con el placer,
entre sábanas y roces.
Ingenua desafiaba el desgaste
de los vuelos sudorosos.
El cuerpo ignoraba el castigo
de la carne
Nunca pensó que la piel ajada
se escondería en el crepúsculo.
Heidi Rótulo
Sgo del Estero, 31 /07/2013.
No hay comentarios:
Publicar un comentario